Nueva normativa sobre aceites vegetales comestibles: lo que debes saber sobre el Real Decreto 351/2025

España actualiza, su normativa sobre aceites vegetales comestibles tras más de 40 años de vigencia del anterior reglamento. El Real Decreto 351/2025, publicado el 17 de mayo de 2025, supone un hito en el sector oleícola español, al modernizar la regulación que había estado en vigor desde 1983.

Esta nueva norma responde a la necesidad de adaptar el marco legal a los avances tecnológicos, científicos y a las actuales demandas de los consumidores.

¿Qué regula esta nueva norma?

El Real Decreto 351/2025 establece los criterios básicos de calidad para la elaboración, composición, etiquetado y comercialización de los aceites vegetales comestibles en España. Sus objetivos principales son:

  • Actualizar la legislación de acuerdo con el progreso científico y técnico del sector.
  • Armonizar la normativa nacional con el marco legal europeo, garantizando así la libre circulación de productos dentro del mercado común.

Principales novedades que debes conocer

Más variedades de aceites

Hasta ahora, la normativa solo autorizaba el refinado de ocho materias primas (como girasol, soja o colza). Con la nueva legislación, se podrán producir aceites a partir de cualquier fruto o semilla autorizado en la Unión Europea, como aguacate, pepita de uva o nuez. Esto amplía la oferta disponible y fortalece la competitividad del sector español frente a otros países europeos.

Incorporación de aceites de presión

Se autoriza por primera vez la elaboración y comercialización de aceites obtenidos por procedimientos exclusivamente mecánicos, también conocidos como aceites de presión. Estos productos conservan mejor el sabor y aroma natural de su materia prima, ofreciendo una alternativa más natural y apreciada por los consumidores que buscan opciones mínimamente procesadas.

Protección del aceite de oliva

La normativa reserva las denominaciones “virgen” y “virgen extra” exclusivamente para el aceite de oliva, lo que pone fin a prácticas de etiquetado que podían generar confusión. Además, queda prohibida la mezcla de aceite de oliva con otros aceites vegetales, reforzando su identidad y valor diferencial.

Etiquetado más claro y transparente

Los envases deberán indicar si el aceite ha sido refinado o es de presión. En caso de mezclas, deberá especificarse si alguno de los componentes ha sido refinado. También se permitirá el uso de menciones voluntarias como “alto oleico”, siempre que estén justificadas.

Reconocimiento del aceite crudo

Se introduce legalmente el concepto de aceite crudo, es decir, el aceite obtenido directamente del prensado que aún no es apto para el consumo sin un posterior proceso de refinado. Esta clasificación mejora el control y la trazabilidad a lo largo de toda la cadena alimentaria.

Supresión de restricciones obsoletas

Desaparecen trabas que impedían en España la producción de aceites que sí estaban autorizados en otros países de la UE. Esta apertura normativa fomenta la innovación y la competitividad del sector agroalimentario nacional.

¿Cómo afecta esta norma?

Consumidores

  • Etiquetas más claras y honestas.
  • Mejor información sobre el origen y calidad del aceite.
  • Confianza en que los productos cumplen estándares actualizados.

Profesionales de la seguridad alimentaria

  • Mejores herramientas normativas para controlar la calidad y seguridad de los aceites
  • Mayor armonización con el Reglamento (UE) 1169/2011 y el nuevo Reglamento (UE) 2023/915 sobre contaminantes

Industria alimentaria

  • Mayores opciones para diversificar la oferta de aceites
  • Fin de obstáculos que dificultaban competir en igualdad con otros países
  • Incentivos a la innovación en el proceso de extracción y refinado

Además, la nueva normativa refuerza el papel del etiquetado alimentario como herramienta clave de transparencia y diferenciación en el mercado. Las empresas deberán adaptarse a requisitos más detallados, como indicar si el aceite ha sido refinado o extraído por presión, y especificar claramente los componentes en caso de mezclas. Esta exigencia no solo mejora la información al consumidor, sino que también obliga a la industria a revisar y actualizar sus procesos de envasado, diseño y comunicación del producto.

  Conclusión

El Real Decreto 351/2025 representa un paso decisivo hacia una industria alimentaria más moderna, segura, competitiva y transparente.

No solo actualiza una legislación anticuada, sino que refuerza la confianza del consumidor, protege la autenticidad de productos emblemáticos como el aceite de oliva y abre nuevas posibilidades de desarrollo para el sector nacional.

Puedes consultar el texto completo aquí: BOE-A-2025-9738

En este nuevo escenario, el etiquetado alimentario se convierte en una herramienta clave.

Si quieres aprender más sobre el etiquetado de aceites te puede interesar el curso Etiquetado sectorial de los alimentos.

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